Dominó Político: cuando el “Loco” no estaba tan loco y los cuerdos quedaron retratados

Este Dominó Político fue de esos que descuadran la mesa. No por el rating, sino porque sentaron a un invitado que no juega a quedar bien con nadie: Santiago Jaramillo Botero, alias el Loco Jaramillo. Y sí, lo dejaron hablar largo, tendido y sin bozales.

El personaje: el “Loco” como construcción política

Desde el inicio queda claro que el apodo no es gratuito. Jaramillo asume la locura como identidad política, casi como un escudo:“ loco” por no obedecer. “Loco” por enfrentarse a Uribe. “Loco” por no arrodillarse a partidos “Loco” por hacer política sin plata.

En un sistema donde la cordura equivale a obediencia, la locura se vuelve resistencia.

Orígenes políticos: del uribismo puro a la herejía

Jaramillo no llegó a la política desde la izquierda alternativa ni desde colectivos juveniles. Llegó desde el uribismo clásico, con padrinos claros: Luis Alfredo Ramos, Alas Equipo Colombia.

Centro Democrático en su nacimiento

Fue concejal de Medellín desde 2016, elegido con banderas animalistas y de control político, pero cometió el pecado capital: no se quedó en una sola línea. Mientras otros concejales eligen un tema cómodo, él: Se metió en seguridad, en movilidad, en salud, en denuncias de corrupción, en peleas internas del partido. Ahí empezó el problema.

El pecado imperdonable: tocar el tema taurino

El momento exacto del quiebre tiene nombre propio: Proyecto de Ley 238 de 2017.

Uribe y su bancada impulsaron un proyecto para legalizar nuevamente prácticas taurinas. Jaramillo, animalista declarado, se opuso públicamente, por lo que hace manifestaciones, cartas públicas, pronunciamientos directos contra Uribe. Resultado: Uribe lo llama “loco”, el partido lo expulsa. Se rompe el vínculo emocional y político
Aquí no fue solo una diferencia ideológica. Fue una desobediencia pública, el peor delito en el uribismo.

Caída del ídolo: del fanatismo a la ruptura

Jaramillo confiesa algo clave: “Yo lo veía casi como un dios”. La ruptura no fue solo política, fue emocional. Al salir del Centro Democrático, dice empezar a ver cosas que antes negaba: la estructura cerrada del partido, el autoritarismo interno, las contradicciones éticas, lo que antes justificaba “por sentimiento”, ahora lo cuestiona con distancia.

Consecuencias reales: amenazas y desprotección

El relato se vuelve más oscuro cuando habla de seguridad: amenazas contra su vida, tenía escoltas Tras la pelea con Uribe, le desmontan el esquema. Denuncia persecución política. Aquí el mensaje implícito es claro: salirse del redil tiene costos reales, no solo electorales.

Uribismo en decadencia: lectura generacional

Jaramillo lanza una tesis fuerte: el uribismo ya no conecta con los jóvenes. La narrativa de “seguridad democrática” está agotada. Las nuevas generaciones no crecieron idolatrando a Uribe. Y remata con una frase que resume el momento: “Esa iglesia ya no llena”.

Política desde el Uber: el antidiscurso del poder

Uno de los momentos más incómodos para la política tradicional: Jaramillo es conductor de Uber, sin vergüenza y sin maquillaje. Convierte su carro en: oficina política. Espacio de campaña, tienda de dulces de sus hijos, escenario de conversación ciudadana. Mientras otros gastan 15 millones al mes en una valla, él dice: “Con eso hago dos campañas”. Aquí hay un mensaje de fondo: la política se desconectó de la vida real.

A diferencia de muchos candidatos, Jaramillo insiste en algo clave: “Un congresista hace leyes, no discursos”.

Alianza Verde – ASI: alianza incómoda pero funcional

Jaramillo reconoce: contradicciones del partido. escándalos alrededor de figuras como Berenice Bedoya, pero agradece el apoyo y la libertad de expresión interna. Aquí deja claro algo: “No busco un partido perfecto, busco un espacio para hablar”.


El Santuario: obras, protestas y presión política

Protestas por la obra del boulevard de la 49, los contratistas realizaron plantón por incumplimiento en los pagos. Comerciantes afectados, retrasos y promesas incumplidas.


 

Día del periodista: felicitaciones hipócritas

Tema sensible: tarjetas y mensajes el 9 de febrero con ocasión del día del periodista, pero en los otros días del año, veto, silencio y bloqueos. Mensaje contundente: “No queremos tarjetas, queremos acceso a la información”.


Guatapé, Sena y economía campesina

Visita del director nacional del Sena impulso al Nodo Subregional de Embalses. Apoyo a asociaciones campesinas. Acceso al Fondo Emprender. Recursos por hasta 10.000 millones. Trabajo articulado con Cornare. Guatapé sigue jugando en otra liga.


Cornare y la Ruta Ambiental

Cierre con bloque ambiental: firma de la declaratoria de la Ruta Ambiental. Alcaldes de la jurisdicción, liderazgo de Cornare. Compromisos medibles. Participación regional. Cornare vuelve a mostrar músculo institucional y convocatoria.


Nota luctuosa

Homenaje al exconcejal del Retiro Franklin Nolasco Gómez (Arracacho): figura recordada. Exaltación póstuma, condolencias a su familia.


Rionegro blinda la democracia

La Administración Municipal de Rionegro, fue sede del Comité de Garantías Electorales de Antioquia, un espacio de articulación estratégica con autoridades departamentales y organismos de control, orientado a garantizar un proceso electoral transparente, seguro y conforme a la normatividad vigente en todo el territorio.

Esta participación reafirma el compromiso del municipio con la democracia, la legalidad y la institucionalidad, en un contexto electoral que involucra a 5.404.926 ciudadanos habilitados para votar en el departamento de Antioquia, consolidando un escenario de corresponsabilidad entre los distintos niveles del Estado.

En el caso de Rionegro, el municipio se prepara para una jornada electoral de gran magnitud, con un censo electoral de 128.988 ciudadanos habilitados, distribuidos en 66.221 mujeres y 62.767 hombres, y un total de 390 mesas de votación, lo que exige una planeación rigurosa, una logística integral y una coordinación interinstitucional permanente.